Nuevo método de resucitación mejora supervivencia a ataque cardÃaco
12 de marzo de 2008.- Más personas pueden sobrevivir a un ataque cardÃaco si los trabajadores médicos de emergencias usan un nuevo método de resucitación, que empieza con alrededor de 200 compresiones en el pecho antes de aplicar una descarga con desfibrilador, informaron investigadores estadounidenses.
Los equipos de rescate de Arizona que emplearon el nuevo enfoque sobre personas que habÃan padecido un ataque al corazón fuera de un hospital triplicaron las tasas de supervivencia, comparado con el enfoque estándar.
“El ataque cardÃaco es increÃblemente común y la supervivencia es escasa”, dijo el doctor Bentley Bobrow, director médico de los servicios de emergencia del estado de Arizona e investigador de la ClÃnica Mayo en Scottsdale.
El nuevo método de resucitación, que no apunta a los transeúntes comunes sino a los trabajadores médicos de emergencias, aumenta el flujo sanguÃneo al corazón y al cerebro cuando el músculo cardÃaco deja de bombear sangre.
“Aún si se puede mejorar la supervivencia unos pocos puntos porcentuales, se salvará a miles de personas en todo el paÃs”, expresó Bobrow, cuyo estudio fue publicado en Journal of the American Medical Association.
Para los transeúntes, lo más importante es dar compresiones en el pecho mientras se espera a la ambulancia, señalan muchos expertos.
El ataque cardÃaco se produce cuando el corazón deja de hacer circular sangre. La mayorÃa de las veces, las personas con ataques al corazón tienen un tipo de arritmia cardÃaca que se conoce como fibrilación ventricular, por la cual las cavidades del músculo no bombean sangre.
Si la descarga es administrada en los primeros cuatro minutos de producida esta arritmia letal, el corazón se detiene por completo y se vuelve más difÃcil hacer que reinicie su actividad.
Durante esa fase, las viejas compresiones en el pecho pueden ayudar a que la sangre vuelva al corazón, lo que facilitarÃa su reinicio.
Como la mayorÃa de los equipos de emergencia no llega al lugar dentro de los primeros cuatro minutos cruciales, el nuevo enfoque insta a la aplicación de 200 compresiones en el pecho en los primeros dos minutos de atención para mejorar las chances de que el corazón vuelva a funcionar.
“Tradicionalmente, se le decÃa a los trabajadores que desfibrilen inmediatamente al llegar. Pero cuando se hace eso, el paciente suele morir”, expresó Bobrow.
Siguiendo el nuevo método, luego de las 200 compresiones la vÃctima recibe la descarga y después de eso otro rescatista realiza 200 compresiones más.
En ese momento, el paciente recibirÃa una inyección de epinefrina para estimular al corazón y posteriormente se le insertarÃa un tubo en la tráquea para ventilar los pulmones.

